sábado, 23 de marzo de 2013

1+1 es igual a 3

Sin pensarlo llegó como regalo por cumplir nuestro primer mes de casados... era 2 de marzo y yo ya era un coctel de sentimientos encontrados, una noche antes acordamos comprar una prueba más... "para estar seguros", al día siguiente serían 5 días de retraso y aunque la prueba anterior (hecha antes de tiempo por mi ansiedad de saber) había salido negativa, quien sabe, puede ser, el periodo sigue si llegar, si no algo anda mal... "hay que estar seguros"...

Prometí esperar hasta la mañana siguiente para realizarla, esa noche trataba de concentrarme para escuchar a mi cuerpo o a mi corazón, al primero que por favor me diera una pista, pero esta vez las voces del interior permanecieron calladas... total, llegó el 2 de marzo ¡6 de la mañana!, ni un minuto más, sonó el despertador y salté de la cama, un par de pasos al baño, prueba en mano, cronómetro y a esperar 5 min... a los 3 min no pude más y me asomé, una segunda linea comenzaba a aparecer tenuemente, -¡no imagines cosas y espera!- me dije, esperé 2 laaaargos minutos más y al ver de nuevo fue como una pausa en el tiempo, es indescriptible la cantidad de pensamientos que tuve, las emociones, dudas, el miedo y la inmensa felicidad, recuerdo que di un par de brincos y un bailecito raro, que por suerte sólo Tango (nuestro gato) vió, la sonrisa no me cabía en la cara, la tan anhelada segunda linea rosa estaba ahí y nada tenue era bien bien intensa.

¿Ahora qué hago?, ¿lo despierto y le digo? ¡es muy temprano! ¿cómo le digo?... di varias vueltas en la sala pensando... abrí de nuevo la puerta del cuarto y al verlo decidí dejarlo dormir un poco más, unos cuantos minutos y ya... me di un baño y tarde mucho más de lo normal, veia mi panza y llegaban otras mil preguntas, al salír tomé un plumón de los lavables que hace tiempo compré y escribí sobre mi vientre ¡HOLA PAPITO!... mmm unos toques con otro color, no me quedó muy linda la letra pero nada mal para escribir de cabeza y al revés... entre al cuarto y el futuro papá comenzaba a despertar, al soltar la toalla me dijo: -¡GENIAL!- jajaja pero aun no había leido, me acerqué más y por fin la reacción esperada, los ojos abiertos como platos, -¿QUÉ?, ¿YA LA HICISTE?, ¿EN SERIO?...  y yo -¡SIIII!- besos y abrazos y porfin pude compartir el miedo, dudas y la gran felicidad. Fotografiamos la prueba y mi panza, primeras evidencias de que 1+1 es igual a 3... ¡es verdad! hay un bebé creciendo dentro de mi y no, no hay marcha atrás.

Ya teníamos plan para ir a la boda de unos amigos, emprendimos el camino y sin pasar siquiera más de media hora le llamé a mi hermana para decirle que sería tía, ya habíamos platicado sobre las posibilidades pero tenía que confirmarle lo antes posible, recuerdo que la desperté y que se emocionó muchisimo, decirlo en voz alta fue raro, me puse muy nerviosa pero era lo que necesitaba para comenzar a sentirlo más real, le pedí muchisima discreción ya que deberían pasar varios días y hacer la respectiva consulta médica antes de comenzar a difundir la noticia.

Hacía mucho viento, el resto del día, en plena fiesta, pasamos preguntándonos y confirmando que estamos embarazados, que seríamos papá y mamá y aunque aun costaba un poco creerlo era muy divertido sorprendernos con esos pensamientos y la gran incertidumbre de ¡¡¿ahora qué sigue?!!. 
Bromeamos sobre nuestro bebé "hechecito a la primera" en nuestra luna de miel y traido desde Italia, sabemos que fue en Verona el 14 de febrero, ¡vaya manera de celebrar!; ahora tenemos una razón más para recordar por siempre La Ciudad del Amor y El sueño de Julieta.

Estuvimos unas horas más en la fiesta y decidimos irnos, la tormenta de pensamientos había sido casi igual de fuerte que el viento, ya era hora de descansar; por la noche fue complicado dormir pero por suerte después de una peli el sueño ganó...

A la mañana siguiente, apenas al abrir los ojos: ¡¿de verdad estoy embarazada?!... ¡siiiiiii!

No hay comentarios:

Publicar un comentario