martes, 30 de julio de 2013

No hay prisa

Vida mía no hay prisa, perdóname por todas las veces que he dicho y te he dicho que ya quiero que vengas y abrazarte, si lo he hecho es porque estoy ansiosa por verte y acariciarte pero ha sido errada mi expresión, no lo diré más; aún no estás listo y la verdad es que papá y yo tampoco; tómate tu tiempo hijito, crece lo que falta, no hay prisa.

¡Te amo!

viernes, 26 de julio de 2013

¡Sí me escuchas!

Acabo de darme cuenta de que sí me escuchas y no pude esperar más para escribirte.

Hace un poco más de una hora estabamos aquí sentados jugando, sintiéndome muy contenta porque estabas muy inquieto y así tú me tocabas por dentro y yo te respondía por fuera, luego tú otra vez y de nuevo yo, ¡es divertido!... En eso, me puse a leer algo que encontré en internet, muy interesante y bonito, yo no dejé de tocarte pero, minutos más tarde, dejaste de responderme, ¿mi conclusión? ¡estabas poniendo atención! seguías el hilo de la historia escuchando mi voz interior y por eso te quedaste quietecito ¡que felicidad!... espero que cuando estés afuera te sigan gustando las historias y leas mucho, ya verás, es una aventura sin límites.

Y bueno, llegó la hora de comer y como el mejor relojito que he tenido me avisas moviéndote de nuevo para ir a comer. 

¡Gracias amorcito, me fascinas!
 

jueves, 25 de julio de 2013

Tiago :: my sun

Ahora caigo en la cuenta, he pasado estos meses escribiéndole "al mundo" sobre ti y no me he detenido a escribirte a ti sobre "el mundo". Quizá ha sido porque me he dedicado a hablarte y he confiado en que siempre escuchas todas mis largas conversaciones internas, desde que amanecemos, nos metemos a bañar, repito mi oración al salir de casa y hasta que volvemos a la cama sabes que estoy hable y hable... en silencio y contigo. Pero bueno, me agrada la idea de escribirte aquí también, tendrás mucho que leer, también escribo el diario que me regaló papá cuando supimos que vendrías, pero como dicen más vale que sobre a que falte. Tengo tanto que decir, como menciono por acá, tengo tantas razones para escribir, así que simplemente me he dedicado a hacerlo, no sé si realmente algún día me leas, ojalá que si, de mientas escribir sobre ti y para ti es un gran placer.

Este blog se llama Here comes the sun por dos razones, la primera y más importante es porque eres nuestro sol, una estrella con luz propia que ha llegado a iluminar nuestra vida y que nos da toda la energía necesaria para despertar cada día, vivir y trabajar para ser mejores; y la segunda es porque es el nombre de una canción que ya has escuchado varias veces de The Beatles y que a parte de ser de mi música favorita, justo es la canción que tenía como despertador cuando tu papá y yo empezamos nuestra historia y comenzaron los amaneceres juntos, es muy especial, me recuerda el inicio de lo mejor de mi vida y hoy tú perfeccionas todo eso.

A parte de nosotros dos, tienes a una maravillosa y muy divertida familia que te espera, abuelitos, tíos y primos, todos felices por tu llegada, pendientes de cómo crece mi panza y esperándote con ansias, somos afortunados, estamos rodeados de personas buenas, inteligentes y amorosas, sin duda aprenderás muchas cosas de cada uno de ellos. 

Ayer cumpliste 25 semanas, falta poquito más de 3 meses para que nazcas y espero tener las palabras certeras que te hagan saber todo lo que significas para nosotros, todo lo que ya eres y el amor tan grande que has venido a completar.

Me siento tan orgullosa de nuestra familia, de lo que hemos construido y lo que seguimos construyendo para ti, espero que te encante como a mi, ustedes dos son mi vida y tienen todo mi corazón. 

Ya te iré platicando más sobre tu papá, hay tanto que decir; estoy segura que será el mejor papá del universo; es un hombre extraordinario, ya que lo conozcas verás lo sencillo que es enamorarse locamente de él.

Gracias pequeño mío, por elegirnos, por ser nuestro sol y hacernos brillar cada día.

martes, 23 de julio de 2013

Sueños del futuro

Ya he tenido la gran satisfacción de soñar con nuestro bebé, hace tiempo se trataba de situaciones en las que me preparaba para su llegada o enfrentaba algún par de problemas para recibirlo; pero fue hace un par de semanas, en la noche de un jueves, que tuve el primer sueño casi vívido y en el que pude ver a Santiago ya con nosotros.

Desde entonces no dejo de recordar esa pequeña carita que vi, pero lo importante a subrayar del sueño es que me dejó saber la fecha en la que nuestro hijo nacerá. 

Ahí estaba yo frente a un señor grande, de edad y de tamaño, todo vestido de blanco y con semblante de sabio, él me decía si me parecía bien "x" fecha para que Santi naciera, yo le preguntaba el día en que caía y me respondía que en martes, y aunque contidiamente hemos dicho que ojalá sea fin de semana y mejor domingo, en el sueño muy gustosa decía que el martes me parecía perfecto; y entonces llegó el día, de pronto en sala de parto con Luis y mis papás cerca (no creo que mis papás vayan a entrar a la sala de parto, pero bueno, ahí estaban) y aunque era obvio mi dolor, por todas las caras que hacía, Santiago nacía muy rápido, sin más sufrimientos, su papá lo sujetaba y me lo entregaba para conocerlo juntos. Una escena después mi bebé ya vestido y rumbo a casa, lo contemplaba atónita observando milimétricamente todas sus facciones, resultó que "nuestra casa" era la casa de mi abuelita Chusita (me causó asombro y gran gusto), así que llegábamos, en casa todo estaba listo para él, lo metíamos en su cuna y nos veíamos dichosos de tener a nuestro bebé con nosotros, ahí estabamos, abuelitos, papá, mamá y toda la escencia de Chusita admirándolo.

Inmediatamente al despertar tomé mi teléfono para checar en el calendario si la fecha que me había dado el señor sabio coincidía con que fuera martes y....¡efectivamente, es martes! y ya se imaginarán mi sorpresa. No faltaba mucho para que amaneciera, así que esperé ansiosa a que Luis despertará para contarle todo. 

Aquí la fecha es "x", por que me gusta la idea de conservarla como un secreto entre Santiago, papá y mamá; ya después podré anunciar si tuve un sueño del futuro o sólo creé una linda historia. Por lo pronto mi placer seguirá siendo recordar el sueño y la imagen de nuestro bebé luciendo tan perfecto.


Mi bolita saltarina

Fue alrededor de la semana 18 cuando comenzé a sentir las caricias de mi bebé desde dentro, las primeras ocasiones me sorprendí mucho, eran sensaciones sutiles pero sin duda era él; cada que sucedía me quedaba inmóvil esperando que se repitiera, a veces me regalaba un par más y en otras ocasiones nada. A partir de ese momento esperaba ansiosa que Santiago creciera para que sus movimientos fueran más fuertes y poder poner la mano de su papá en mi vientre para que también los sintiera, la espera fue larga pero paciente, y por fin más o menos en la semana 22 pude ver los ojos de sorpresa de Luis al sentir el movimiento firme y preciso de su hijo a través de mi, es de las cosas que te enchina la piel y se graba en la memoria para siempre.

Hoy en la semana 25 nuestro bebé es toda una bolita saltarina y lo siento rebotar en cada extremo de mi panza que, válgase destacar, ya se nota toda redonda, y no es por que sea mía, pero es preciosa; me fascina notar en mi cuerpo que Santiago crece, se acomoda, juega y nos regala dichosas muestras de su presencia. 

A veces me siento distante de comprender completamente el milagro de la creación de vida aun cuando esta sucediendo justo dentro de mi, es un acto tan magnánimo que... justo me deja sin palabras; busco qué leer, qué hacer y aprender para estar preparada, pero todo lo que uno pude llegar a saber siempre se quedará pequeño ante la sabiduría de la naturaleza y del mismo cuerpo humano, en ocasiones pienso si será mejor sólo dejarme llevar, atender y escuchar la voz interior y las señales de mi bebé; por lo pronto hay días que me quiero deborar todas las letras escritas sobre gestación y maternidad y otros en  que tan solo cierro los ojos y hablo conmigo y con Santigo pidiendo al universo lleguen a mi las respuestas y el conocimiento necesario para hacer lo que debo hacer mientras mi bebé aún crece dentro de mi y para cuando lo pueda sujetar entre mis brazos. 

Mientras tanto lo constante es la alegría, la dicha y asombro en cada momento, en cada etapa alcanzada; una sonrisa cada vez que veo mi panza deforme, con un pico, y me atrevo a imaginar que es la cabeza de mi bebé o quizá sus piecitos; una delicia sentir como Santiago reacciona y se mueve al escuchar la voz de su papá cuando llega la hora en que pasa por nosotros al trabajo y comenzamos a platicar o la vez en que sus abuelitos (mis papás) le hablaban y le pedían una patadita y él muy a gusto respondió y en varias ocasiones. 

Creo que son esos momentos, pequeños instantes a lo largo de 9 meses desde la prueba positiva, los que contribuyen a la transformación de la venas de mujer a unas de madre, todo te cambia, no sólo el cuerpo y vaya... ¡que honor tan grande!.

 




¡Servicio al útero!

Y aunque parece que las solicitudes extremas han cesado, no ha sido del todo, aún se me antoja una que otra cosa en particular, a veces en horarios razonables y otras no tanto, la gran diferencia es que ahora puedo aguantar más los antojos o aceptar decentemente que algo no se puede o no debo.

La semana pasada fui muy feliz cuando mi mamá estuvo en casa y preparó el delicioso arroz con leche que venía anhelando muchos días atrás, y es que no podía ser cualquier arroz con leche, tenía que ser el de mi mamá, como también tenían que ser de mi mamá los frijoles y el caldo de pollo y por su puesto yo siempre atenta y cooperativa para aprender sus secretos y próximamente satisfacer sola mis deseos, aunque en lo profundo sé que no será lo mismo.

Pero antes de la gloriosa visita de mis papás, fue Luis quien "amablemente" se había hecho cargo de satisfacer las exigentes solicitudes del servicio al útero; ahora que hacemos memoria nos causa gracia como cada antojo era urgente y sumamente necesario de cumplir, creo que en verdad lo he disfrutado con gran placer y diversión, sobre todo por tener a mi lado un esposo tan consentidor. 

Hace tiempo me ocupé de hacer una lista de los antojos "imprescindibles", no quería olvidarlos, simplemente por el placer de recordar:
  • Tajín con sandía, mango, mandarina o pera 
  • Zuchinnis del Chazz
  • Cereal de almendras en leche con chocolate
  • Pozole
  • Chocomilk caliente con galletas marías
  • Coctél de camarón 
  • Alitas picantes
  • Paleta helada de limón acompañada de una sangría
  • Chop suey (preparado en casa, Luis y yo compramos todo y con sus respectivas   modificaciones nos quedó riquísimo, ¡si que lo disfruté!)
  • Arándanos con chile (de los que venden en liverpool)
  • Hamburguesa de camarón del Chazz
  • Quesadilla con salsa pico de gallo muy muy picante
  • Salpicón (del que prepara Felix, la señora que nos ayuda en la casa)
  • Hot cakes con jamón, queso y miel
  • Pollo Brujo (un establecimiento en Tuxtla Gtz.)
  • Helado de menta, de naranja, de limón, de macadamia
  • Torta de tamal (exclusivamente de salsa verde)
  • Caldo de verduras
  • Waffles con cajeta
  • Hot dog del cine
  • Sandwich de crema de maní con nutella (la que trajimos de París)
  • Tarta de mamey 
  • Frijoles
  • Arroz con leche
 Y supongo que la lista continuará aumentando y haciéndome feliz.

Sé que Santiago, igual que yo, está profundamente agradecido con su papá y sus abuelitos por hacer todo lo posible para que comamos todo lo rico que se nos ha antojado, ya llegará el momento de las recompensas con creces, por lo pronto con muchos besos seguiremos consiguiendo satisfacer nuestros deseos.