martes, 23 de julio de 2013

¡Servicio al útero!

Y aunque parece que las solicitudes extremas han cesado, no ha sido del todo, aún se me antoja una que otra cosa en particular, a veces en horarios razonables y otras no tanto, la gran diferencia es que ahora puedo aguantar más los antojos o aceptar decentemente que algo no se puede o no debo.

La semana pasada fui muy feliz cuando mi mamá estuvo en casa y preparó el delicioso arroz con leche que venía anhelando muchos días atrás, y es que no podía ser cualquier arroz con leche, tenía que ser el de mi mamá, como también tenían que ser de mi mamá los frijoles y el caldo de pollo y por su puesto yo siempre atenta y cooperativa para aprender sus secretos y próximamente satisfacer sola mis deseos, aunque en lo profundo sé que no será lo mismo.

Pero antes de la gloriosa visita de mis papás, fue Luis quien "amablemente" se había hecho cargo de satisfacer las exigentes solicitudes del servicio al útero; ahora que hacemos memoria nos causa gracia como cada antojo era urgente y sumamente necesario de cumplir, creo que en verdad lo he disfrutado con gran placer y diversión, sobre todo por tener a mi lado un esposo tan consentidor. 

Hace tiempo me ocupé de hacer una lista de los antojos "imprescindibles", no quería olvidarlos, simplemente por el placer de recordar:
  • Tajín con sandía, mango, mandarina o pera 
  • Zuchinnis del Chazz
  • Cereal de almendras en leche con chocolate
  • Pozole
  • Chocomilk caliente con galletas marías
  • Coctél de camarón 
  • Alitas picantes
  • Paleta helada de limón acompañada de una sangría
  • Chop suey (preparado en casa, Luis y yo compramos todo y con sus respectivas   modificaciones nos quedó riquísimo, ¡si que lo disfruté!)
  • Arándanos con chile (de los que venden en liverpool)
  • Hamburguesa de camarón del Chazz
  • Quesadilla con salsa pico de gallo muy muy picante
  • Salpicón (del que prepara Felix, la señora que nos ayuda en la casa)
  • Hot cakes con jamón, queso y miel
  • Pollo Brujo (un establecimiento en Tuxtla Gtz.)
  • Helado de menta, de naranja, de limón, de macadamia
  • Torta de tamal (exclusivamente de salsa verde)
  • Caldo de verduras
  • Waffles con cajeta
  • Hot dog del cine
  • Sandwich de crema de maní con nutella (la que trajimos de París)
  • Tarta de mamey 
  • Frijoles
  • Arroz con leche
 Y supongo que la lista continuará aumentando y haciéndome feliz.

Sé que Santiago, igual que yo, está profundamente agradecido con su papá y sus abuelitos por hacer todo lo posible para que comamos todo lo rico que se nos ha antojado, ya llegará el momento de las recompensas con creces, por lo pronto con muchos besos seguiremos consiguiendo satisfacer nuestros deseos.


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