miércoles, 8 de mayo de 2013

Acuerdo Universal

¡Precaución! Seré sincera.

Hoy cumplimos 14 semanas y todo este tiempo además de maravilloso también ha sido una montaña rusa de emociones, sentimientos, síntomas y sensaciones; algunos interesantes y otro para nada agradables.

Si uno no ha vivido un embarazo y tampoco dentro de las mismas paredes que una mujer embarazada sólo alcanzamos a ver a esa radiante mujer con el vientre abultado, una mirada especial y una sonrisa de complicidad con la vida y es obvio pensar que todo es color de rosa durante el embarazo, pero, absolutamente, no es así; y no con esto digo que todo sea malo, claro que no, esa complicidad con la vida te hace despertar completamente orgullosa cada mañana, pero además de eso existe la parte en la que te sientes una piltrafa humana.

Y son justamente las primeras semanas en las que apenas es fácil creerlo y el vientre está inmutado ante la situación y no muestra ningun cambio que te haga evidente toda la transformación cuando toda ésta revolución hormonal, física y emocional deja sus peores rastros, ¿entonces?... todo es más confuso y para nada estás radiante y la mirada más bien está perdida al igual que la concentración y la energía.

¿Y quién te adviere de ésto? ¡nadie! ni siquiera quienes ya son madres y por supuesto que pasaron por eso, todas las mamás que conozco se han limitado a decirme: -disfrutalo mucho que el embarazo es una etapa muy bonita- ¿qué? si seguro tiene sus etapas muy bonitas, preciosas y milagoras pero hay muchos matices; si acaso un par de libros te informan si tienes la fortuna de elegir el correcto, pero de ahí, totalmente nadie te platica, ni siquiera te insinúa sobre esos momentos grises. Yo creyendo que mi embarazo sería de ensueño por haberlo planeado, bueno, si sabía que habrían nauseas y cuidados especiales, que hay descansar bien, comer sano y eso que puede sonar sencillo y con el motivo se hace rutina en un dos por tres; pero ¡zaz! aquí estoy con mil sintomas y sensaciones de lo que absolutamente nadie me advirtió; y me pregunto ¿por qué no se habla de todo lo demás? del cansancio extremo que hasta te hace sentir deprimida, del bombardeo mental y emocional que se vive asi de repente, de los dolores que no entiendes ni de donde vienen y te aterras al pensar si son o no normales, de que pasarán y pasarán las semanas sabiendo que estas embarazada y no sentir nada que lo compruebe, y cuando llega el tan esperado momento en que logras escuchar su corazón y confirmar que hay vida dentro de ti de pronto todo en el entorno puede parecer una amenaza para el bienestar de tu bebé y vaya paranoia; de las ganas que te dan de llorar y llorar sin saber por qué y de las ganas que definitivamente no te dan ni para mover un dedo, ir a trabajar, mucho menos para lavar la ropa, hacer la cama... entre otras cosas; y para mi, lo más díficil de todo, esas preguntas y temores que atacan sin tregua la mente respecto a la salud de tu bebé, ¿niño o niña? ¡no importa! por Dios lo único que pido es que esté sano.

No sé si pasada cierta etapa del embarazo la mentalidad cambia y entonces a todos los involucrados nos entra un chip con una especie de "Acuerdo Universal" en el que lo único que se recuerda del embarazo o lo único que se comparte del embarazo es lo mágico y hermoso. Creo con todas mis entrañas que por compasión, solidaridad o simplemente por amor, todas las madres y futuras madres que hemos pasado por esa etapa tan gris y nebulosa también debemos compartirla, decir así tal como se vive un embarazo con todos sus colores; quizá entonces uno pueda prepararse aún mejor, entender aún más y estar tantito prevenidas y prevenidos, por que a los papás también les toca, de todo lo que puede pasar si hemos comenzado la milagrosa aventura de traer una nueva vida al mundo.

Que les parece si cambiamos el Acuerdo, hagamos uno nuevo en el que se hable de todo y completo.




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