Hace un par de semanas, mientras estábamos en Chiapas, recordé esa expresión que escuché hace varios años en la caricatura de Lilo y Stich (que seguramente tú verás en un par de años):
-Ohana significa familia y tu familia nunca te abandona-.
Investigando un poquito más, el buen wikipedia dice:
-En la cultura hawaiana Ohana significa familia
en el más extenso sentido de la palabra, incluyendo parientes de
sangre, adoptados o intencionales. Se enfatiza que la familia y amigos
están atados juntos y los miembros deben cooperar y recordarse entre
sí. Así pues, la familia hawaiana u ohana puede consistir en miembros
apreciados que no formen parte de lo que típicamente se conoce como
familia. Un grupo entero de amigos íntimos también puede ser su propia
ohana-
Y aunque no tenemos mucho o más bien tenemos nada que ver con la cultura hawaina está padre pensar y sentir que estamos "atados" a nuestra ohana.
Esta vez quise escribirte sobre la familia porque precisamente hemos
tenido una buena dosis de ella; las semanas en Chiapas estuvimos muy a
gusto, tú muy consentido y de paso yo también, la mayor parte del tiempo
nos quedamos en casa y quienes tuvieron oportunidad nos fueron a
visitar; fue la estancia más larga que he hecho desde que me vine a vivir al DF y aún así cuando llegó la hora de volver quería que nos quedaramos más, ¡ah! y con la anécdota del avión por poco sucede, pero finalmente regresamos a casa de acuerdo a los planes y a darle millones de besos a papá por que ya lo extrañaba muchismo. Y hace unos días también pudimos disfrutar al resto de nuestra familia, tus tías Moni, Tere y Yuni nos organizaron una fiesta para celebrar que falta ya muy poco para que nazcas, tus abuelitos y tíos también participaron en los preparativos, tu tío Sebastián fue el chef y tu papá también ayudó, Yuni preparó los postres deliciosos (y claro que te guardé galletas); todo lo decoraron muy bonito, ya sabes con pajaritos; comimos delicioso, nos divertimos mucho y estuve más que contenta porque tu abuelita Elsa también estuvo en la fiesta; además hubo un juego en el que pudimos ver las buenas habilidades que tiene tu papá para cambiar pañales jajaja así que ya sabemos quien es el encargado número uno, está super ¿verdad?.
Pero bueno, debo confesarte que tanto papá como yo no fuimos muy efusivos con nuestras familias cuando éramos adolescentes, pero con los años y las cosas aprendimos lo importante que es estar cerca, comunicados y "atados" (ya me gustó llamarlo así) y ahora ya nada nos "desata".
Como
decía en un post anterior, la familia te hace sentir fuerte, protegido; y
afortunadamente tenemos una familia maravillosa, como bien dice la
descripción, no sólo de sangre, también amigos y parientes políticos que
a lo largo del camino llegaron a nuestra vida para quedarse. Y cada que tenemos oportunidad de compartir tiempo con nuestra ohana es felicidad garantizada, los lazos de amor se sienten y se viven.
Ya te habrás dado cuenta que me da mucho gusto cada que nos reunimos con tus abuelitos y tíos de parte de papá, por más sencillo que sea el motivo, y por supuesto cuando es posible estar con tus abuelitos y tíos de parte mía la dicha es muy grande; quisiera que también vivieran a unos cuantos pasos, sin embargo ya hemos aprendido a mantenernos cerca a pesar de la distancia. Por cierto, ya hemos acordado con tu tía Ale que encontraremos la manera de que Iker y tú pasen mucho tiempo juntos e igual encontraré la forma de que también convivas mucho con tus abuelitos de Chiapas.
Deseo con todo mi corazón que sepamos enseñarte todo ese valor de estar cerca con mejor tiempo y
que en tu niñez y juventud puedas disfrutar a toda tu familia mucho más
de lo que lo hicimos nosotros.
¡Ohana! mi Tiago, es el tesoro más valioso que podemos tener en la vida.
Te amo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario